Entrevistas

“El rapto es un homenaje al hombre que me hizo conocer la semiología, pero también es una invitación a pensar de una manera distinta sobre temas que cotidianamente damos como naturalmente correctos.”

Salió El rapto, la primera novela que publica la periodista Miriam Molero y no perdimos la oportunidad de charlar con ella: cómo fue el proceso de escritura y cuál es el lugar de la semiótica como algoritmo narrativo. Qué nos trae El rapto.

er_l

1. Sos ávida lectora y te conocemos por tus columnas de cultura y libros en “Pura Vida” y Radio Mitre, trabajaste en el Diario La Nación durante diez años. Si bien uno no puede considerar como “cantada” tu incursión en la escritura, la llegada de El rapto parece un devenir natural en tu carrera. ¿Qué nos trae tu primera novela?

En realidad siempre viví de escribir. Tuve la fortuna de poder hacerlo. Como creativa de radio, como periodista, como columnista, como publicitaria también. Si se quiere mi vocación temprana fue la escritura pero elegí hacer la carrera de Comunicación Social porque en ese momento, en la primavera alfonsinista se me hacía una carrera que estaba “más viva”. En la facultad me topé con la semiótica y eso, de alguna manera, terminó de encaminar esta variedad ecléctica, casi renacentista, de mis actividades. El rapto es un homenaje al hombre que me hizo conocer la semiología, pero también es una invitación a pensar de una manera distinta sobre temas que cotidianamente damos como naturalmente correctos. Eso es el fondo; en la superficie es una novela mitad de intriga, mitad de aventuras, con formato de policial.

2. ¿Por qué elegiste el género policial?

Elegí el formato policial porque lo maravilloso que tienen los géneros es la estructura. Si uno tiene la intención de abordar determinados temas y sacudir algunos avisperos lo mejor, a mi modo de ver, por supuesto, es aferrarse a un género que tal vez uno finalmente no va a respetar del todo pero que sirve de corset para sostener lo narrativo.

3. ¿Cómo fue el proceso de constitución de la trama y los personajes?

La mayoría de los personajes son gente de la vida real a la que le quité lo que no me servía y le agregué lo que necesitaba, como en todo proceso de construcción. De la trama lo primero que pensé fue el principio, la desaparición del semiólogo, y el final, la vuelta a casa de la viuda que sale del encierro para emprender la aventura de buscarlo. Y en el medio quería poner una orden de curas, inspirada en una real también. Y pornografía. Después inventé cómo ir de A a Z pasando por C y D, digamos.

4. ¿Escribís en algún lugar u horario en particular? ¿Escuchás música mientras lo hacés? ¿Qué escuchás?

No escucho nada y me molestan muchísimo los ruidos cuando escribo. La verdad es que para mí leer o escribir es en cualquier parte y a cualquier hora mientras no me perturbe el mundo exterior. Mi principal problema para escribir es que no tengo tiempo porque hay que trabajar para vivir. Pero digamos que teniendo en cuenta todo esto comprobé que, no teniendo otras obligaciones y disponiendo libremente de las 24 horas durante un período determinado, termino escribiendo en mi escritorio de seis o siete de la tarde hasta las dos o tres de la madrugada.

5. ¿Qué fue lo que te impulsó a publicar?

Bueno, esa es una pregunta delicada. Más bien la respuesta es delicada. La novela había sido finalista del premio Biblioteca Nacional Eugenio Cambaceres. Primero tuve un período de fobia porque sabía que tenía que reescribirla, sabía que no estaba en su punto, que no estaba lograda, pero no podía hacerlo. A fines de 2016 de pronto tuve como una iluminación y vi la solución. A los pocos meses me contactó este profesor, en quien está inspirada y a quien homenajea la novela, y me contó que había tenido un problema de salud. Eso fue para mí un deadline. No podía seguir postergando la rescritura de El rapto.

6. ¿Qué pasa en El rapto con la libertad, o la ilusión de la libertad?

La libertad es una ilusión del discurso político. Eso es algo que devela al profesor que se da cuenta de que cada vez que elegimos lo hacemos entre opciones que tenemos en frente. Él se pregunta, sin embargo, por qué esas opciones y no otras. Cuando esa pregunta se instala en la cabeza de un hombre se cae la ilusión de libertad.

7. ¿Cuáles son los libros que te han influenciado en tu modo de leer y, ahora, de escribir?

Puedo nombrar tres libros que me impactaron como lectora: Memorias de Adriano, Guerra y Paz, Luz de Agosto. No me atrevería a decir que me hayan influido como escritora. Esas influencias se me han colocado en un punto ciego, supongo. De lo que estoy segura es de que la semiótica es un arma transversal para leer y escribir.

8. He leído que te definís más fanática de las bibliotecas que las librerías. ¿Estás leyendo algo actualmente?

Leo todo el tiempo porque es mi trabajo. Amo las bibliotecas porque son los lugares donde los libros se ofrecen libremente. No hay que tener dinero para poder llevarte un libro a casa, sólo hay que tener ganas de leer. Obviamente también me fascinan las librerías pero mi relación amorosa es con las bibliotecas.

9. ¿Un deseo?

Poder vivir de la escritura y desaparecer del mundo.

 

  • Compartir
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>